La importancia de un buen colchón

Segun varios estudios indican que un 40 a 60% de la población tiene problemas para dormir. El estrés del diario vivir, las presiones del trabajo y la familia, dolores en el cuerpo causados por camas y almohadas incómodas, entre otras, son razones más que suficientes para que una persona no reciba el descanso apropiado al intentar dormir.
Dormir es esencial para la buena salud y funcionamiento apropiado. Es la función más importante del cerebro. Ésta es la manera en que el cuerpo se recarga y se renueva para los retos del próximo día.

Importancia de un buen colchón

Crear un ambiente cómodo al escoger un colchón y una almohada apropiados es esencial para obtener la calidad de sueño que tu cuerpo necesita para funcionar de forma óptima.
Vivimos en una era de alta tecnología en la que parece que tenemos que tomar un curso antes de elegir el colchón más apropiado para nosotros. Existen varias marcas de prestigio y los modelos y materiales en que están construidos varían:

Un colchón debe sostener el peso del cuerpo de una manera balanceada y, a la misma vez, permitir que la espina dorsal se mantenga en su posición natural alineada.
Escoger un colchón es una decisión personal. Es una buena idea que cuando vayas a escoger uno nuevo, te acuestes en él por lo menos de 3 a 5 minutos. Si duermes con una pareja, llévala también a probar los colchones para tomar una decisión en conjunto. Sentarse solamente en el colchón no es suficiente.

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta es saber cuándo cambiar el colchón. Si te levantas incómodo o con dolor es que ya es tiempo de comprar un colchón nuevo. Aunque muchas personas indican que la vida de un colchón es entre 5 a 6 años, en realidad no existe un estándar de tiempo de vida útil de un colchón. Todo depende del tipo de uso que se le dé al mismo.

Tienes que estar pendiente a cambios en tu vida que te indiquen que necesitas un colchón nuevo. Por ejemplo: si has perdido o ganado mucho peso, si alguna condición de salud ha cambiado la manera en que normalmente duermes o aun si has cambiado de pareja. Esto podría ser indicativo de que necesitas un nuevo colchón que se asimile estos cambios y te ayude a dormir profundamente.

Es importante saber qué tipo de garantía viene con la compra del colchón. ¿Qué pasa si inviertes dinero en un colchón que después no te gusta? ¿Puedes devolverlo o cambiarlo por otro modelo? ¿Vale la pena gastar más dinero en un colchón?
No necesariamente.

Lo más importante es que tú y tu pareja se sientan cómodos para así poder dormir y descansar profundamente. Sin embargo, la compra de un colchón, al igual que el de una almohada, debe considerarse como una inversión y no un gasto.
Es por esta razón que debes tomar tiempo de estudio antes de llegar a una decisión.
Si encuentras el “colchón perfecto” descansarás profundamente, vivirás tu vida con más energía y no te tendrás que preocupar por comprar un colchón nuevo en muchos años.
Consulta con el quiropráctico cuál sería el colchón más apropiado para ti y verás cómo, en conjunto con el tratamiento, lograrás deshacerse de las molestias y dolores de espalda y cuello.

Algunos de los elementos a tener en cuenta son:
Un colchón debe proveer soporte desde la cabeza hasta los pies. Si existe algún hueco o espacio entre tu cuerpo y el colchón (como a veces pasa en el área de la cintura) no estarás obteniendo todo el soporte que en realidad necesitas.
Si sufres de dolores de espalda y el colchón es muy blando, debes considerar añadir más soporte colocando una tabla de madera debajo del colchón. Esto se hace solamente hasta que el dolor de espalda desaparezca. Este tipo de firmeza excesiva no es bueno para dormir de todos los días.

Si no estás considerando comprar un colchón nuevo y el que tienes es muy firme, puedes ablandarlo colocando una almohadilla de 1 a 2 pulgadas de espesor sobre el colchón. Esto se puede conseguir en cualquier tienda que venda colchones.
Cada tres o cuatro meses debes voltear el colchón o virarlo de arriba hacia abajo (norte a sur) para que los hundimientos en el colchón, provocados por el peso del cuerpo, se mantengan a un mínimo. También es buena idea rotar la armadura (“boxspring”) del colchón de vez en cuando para reducir el desgaste del mismo.

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