Posible ola de calor para verano 2007
Europa se prepara para otro verano caluroso, ante el temor de que se repita la ola de altas temperaturas de 2003, que se saldó con más de 70.000 muertos en 12 países, según las conclusiones del Estudio Canícula, encargado por la UE.
En España, el Gobierno pondrá en marcha mañana, por cuarto año consecutivo, su plan para prevenir los riesgos de las altas temperaturas, dirigido principalmente a «ancianos, niños, enfermos crónicos y personas socialmente desfavorecidas», según informó ayer en un comunicado. También se prestará atención a los trabajadores que realizan actividades al aire libre.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, informó de que el objetivo de la campaña es «prevenir y reducir» los efectos negativos del calor excesivo, que sólo el verano pasado se cobró 21 víctimas mortales en todo el país. Para ello, se habilitará el teléfono «24 horas» 900 22 22 99, que servirá como consultorio y que «generará visitas domiciliarias a personas en situación de riesgo».
Entre los consejos habituales para combatir las altas temperaturas y prevenir el riesgo de sufrir una deshidratación o un golpe de calor -que pueden llegar a ser mortales-, el Ministerio cita beber agua aunque no se tenga sed, protegerse del sol, evitar esfuerzos físicos en las horas de mayor insolación, permanecer en lugares frescos, sombreados o con aire acondicionado, y usar ropa clara, ligera y transpirable.
El Instituto Nacional de Meteorología (INM) aportará las predicciones de temperaturas, que servirán para activar los niveles de alerta dependiendo de unos umbrales, que según Salgado «se han afinado con respecto a otros años», y al número de días que se prevé se prolongue la situación. Estos umbrales de temperaturas, que son distintos en cada provincia, marcarán cuatro niveles. Será verde cuando se prevea que no se superará el umbral en cinco días, amarillo cuando se supere de uno a dos días, naranja cuando pase de tres días y no supere cuatro, y rojo si se esperan cinco días seguidos.
Sin embargo, la Oficina Meteorológica de Reino Unido avisó ayer de que prevé un verano más caluroso de lo normal, y que existe «una posibilidad entre cuatro» de que se repita un escenario como el de 2003, cuando se anunciaron más de 20.000 muertos por la ola de calor en este país en julio, aunque luego la cifra quedó reducida a poco más de 2.000 en toda la estación estival.
Las alertas sobre la vulnerabilidad del Europa ante el aumento de las temperaturas fruto del cambio climático no han hecho más que repetirse en las últimas semanas. Varios expertos del Panel Intergubernamental de la ONU aseguran en su informe que las olas de calor «serán cada vez más habituales en Europa y su frecuencia irá en aumento hasta repetirse cada dos años a finales del siglo XXI». El sur del continente y las regiones occidentales de Francia, Alemania y Suiza serán las más afectadas, según sus cálculos.
La alarma con respecto a este verano saltó el pasado enero, cuando un periódico británico publicó que 2007 sería el año más cálido de la historia. Los registros primaverales récord en países como Suiza y Alemania han venido a reforzar las sospechas de los expertos.